Por Sara Barquilla Guerrero

Tenemos la fortuna de disfrutar de la primera comedia escrita por Sor Juana Inés de la Cruz y representada por la Compañía Nacional de Teatro de México. Los empeños de una casa es el encargo, para festejar el nacimiento de su primogénito, realizado por María Luisa Manrique de Lara y Gonzaga, XI Condesa de Paredes y marquesa de La Laguna, que ostentaba además el título de Virreina de la Nueva España. Pero a nosotras, más que los títulos, nos interesa la relación que sostuvieron ambas mujeres, no se puede asegurar si platónica o carnal, gracias a la cual se ha conservado parte de la obra de Sor Juana, por la iniciativa de la condesa de publicarla.

Los empeños de una casa es una comedia de enredos muy divertida en sí misma que la Compañía Nacional de Teatro de México convierte en una verdadera fiesta. Esto se debe a la soltura y desenfado de la puesta en escena y los números musicales intercalados a lo largo de la obra. Sor Juana elaboró esta creación dramática con toda su magnitud áurea, esto es, con su loa, su entremés y demás piezas complementarias del teatro barroco. Para transmitir ese espíritu, la Compañía Nacional mexicana apuesta por una escenografía poderosa y muy simbólica, además de la música en directo ya señalada, que consiste en boleros, porque qué otras composiciones consiguen reflejar mejor los sufrimientos amorosos y las chispas enamoradas. De hecho, al final de cada una de las tres jornadas en que se divide la representación y la propia comedia, el bolero es interpretado por todo el elenco y se acompaña de un karaoke para que el público se sume a esa fiesta y se cante al amor y al desamor colectivamente.

Como buena comedia de enredos, se cruzan los sentimientos amorosos tanto como los personajes, se generan situaciones humorísticas derivadas de la confusión encadenada, se travisten personajes y reina el equívoco en cada escena. La escenografía es realmente característica: el escenario lo llena una plataforma circular inclinada ligeramente hacia delante, de la que se abren múltiples trampillas desde donde puede aparecer cualquier personaje o los músicos. Cada una de estas aberturas del escenario representa las habitaciones de la vivienda en las que se desarrolla la acción y, para darle mayor verosimilitud, desde la tramoya bajan elementos básicos como unas lámparas o locos, como el mobiliario empaquetado de una habitación. Esta estructura redonda a su vez está rodeada de una valla de ramas espinosas entrecruzadas, recordándonos los dolores provocados por el mal de amores.

A golpe de aparición vamos conociendo a las y los protagonistas de la obra: la hermana de don Rodrigo, doña Ana, rechaza a su pretendiente don Juan porque está enamorada de don Carlos, que a su vez lo está de doña Leonor, que por otro lado es cortejada por don Rodrigo. Todo un enredo, ¿verdad? El nudo consiste en el choque de intereses, que son verdaderos empeños, así que la confusión está servida. ¿Podrá desembrollarse tal desbarajuste en esta casa?

Antes de cada jornada, salen a escena Sor Juana y María Luisa. La primera recita poemas, se plantea reflexiones, cuestiona sus dilemas. El escenario es ahora una luna, símbolo que nos lleva a Lorca, pero también se relaciona con la creación de la propia Sor Juana. En estos breves preludios se juega con la relación entre ambas mujeres, cuyo encuentro siempre finaliza con la misma conversación: “¿Cómo va mi comedia?” pregunta María Luisa; “ahí va”, responde Sor Juana, que da paso a la representación.

La autoría femenina evidencia el punto de vista de la obra: el protagonismo de ellas, que llevan la iniciativa en el enredo y la resolución del mismo, y el ingenio como atributo de las mujeres, que articulan mañas y tejen las redes necesarias para conseguir sus objetivos o, al menos, acercarse. No son seres pasivos en absoluto, como en otras comedias áureas, sino dueñas de sus vidas y seleccionadoras conscientes de su realidad.

El pequeño espectador no puede quedar indiferente con una comedia tan festiva y, en momentos, loca. El carácter sorpresivo del barroco está muy presente con el uso de las trampillas, que se abren en lugares variopintos del escenario y hacen aparecer como por arte de magia a los personajes que, por supuesto, salen repletos de energía. Y por si faltara chispa, el karaoke que cierra cada jornada hace que el público se sienta completamente partícipe de esta comedia tan empeñada.

Por Sara Barquilla Guerrero

 

FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA

Vista el domingo 29 de junio de 2025 en los Teatros del Canal.

Equipo creativo
Diseño de escenografía e iluminación: Jesús Hernández.
Diseño de vestuario: Jerildy Bosch.
Diseño de maquillaje y peinados: Maricela Estrada.
Diseño de vídeo: Raúl Munguía.
Diseño sonoro: Aurora Cano y Yurief Nieves.
Asesor de verso: Ignacio García.
Asesoría en combate escénico: Fernando Sakanassi.
Música incidental: Carlos Matus, Yurief Nieves y Edwin Tovar.
Asistente de dirección: Dulce Mariel y Frida Barco.

Compañía Nacional de Teatro
Dirección artística: Aurora Cano.
Subdirección de producción: Raúl Munguía.
Subdirección de planeación y programación: Mónica Juárez.
Subdirección de difusión y comunicación: Rocío Ramonetti.
Administración: Osana Sandoval.
Gerente de elenco: Laura Perea.
Dirección técnica: Alejandro Carrasco Bergara.
Diseño de imagen y fotografía: Sergio Carreón Ireta.
Dramaturgista: Simón Franco.

ELENCO

Jesús Hernández – Castaño.
Óscar Narváez – Don Rodrigo.
Nara Pech – Sor Juan Inés de la Cruz.
Adriana Resendiz – Celia.
Nicté del Carmen – Doña Leonor.
Mireya González – Clori / Coro.
Irene Repeto – Virreina María Luisa de Lara y Gonzaga (Lysi).
Fernando Sakanassi – Don Carlos.
Alberto Santiago – Don Juan.
Zabdi Blanco – Embozado / Lauro / Coro.
Federico Lozano – Hernando.
Shadé Ríos – Dori / Coro.
Mariana Villaseñor – Doña Ana.
Iván Zambrano Chacón – Don Pedro.
Yurief Nieves – Guitarra requinto en vivo y coros.
Mario Vera – Guitarra acompañamiento en vivo y coros.
Andalucía – Percusiones en vivo y coros.

Temas musicales:

Quizás, quizás, quizás
Autor y compositor: Osvaldo Farrés

Contigo
Autor y compositor: César Portillo de la Luz

Camino de espinas
Autor y compositor: Julio Jaramillo

Sin un amor
Autor: Chucho Navarro

Esta tarde vi llover
Autor y compositor: Armando Manzanero

Piel canela
Autor y compositor: Bobby Capó

Historia de un amor
Autor y compositor: Carlos Eleta Almarán

Te odio y te quiero
Versión original tango, compositor: Enrique Alessio
Autor: Reinaldo Yiso
Versión bolero: Julio Jaramillo

Flowers (versión bolero español)
Autora versión original en inglés: Miley Cyrus
Versión de la letra en español: Aurora Cano
Arreglos bolero: Carlos Matus, Yurief Nieves* y Edwin Tovar

Lágrimas negras
Autor y compositor: Miguel Matamoros.

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