Por Sara Barquilla Guerrero

¿Cómo nos imaginamos el mundo dentro de unos años? ¿Somos capaces de visualizar un futuro posible en la actual situación de crisis ecosocial? ¿Sentimos ecoansiedad? La Rueda Teatro Social apuesta por darle espacio escénico a estos interrogantes que le surgen a cualquier persona que tenga el rádar medianamente sintonizado con la actualidad ecológica, política y social. No obstante, las respuestas a estas cuestiones son difusas porque el abanico de posibilidades es amplio, tanto como las posturas ante las mismas. Unas más optimistas y otras completamente desesperanzadas.

Sandra Arpa, Laura Presa Fox y Fernando Gallego se convierten en personajes de sí mismos: son Sandra, Laura y Fernando, tres amigxs que se cuestionan qué está ocurriendo y dónde pueden desembocar las derivas kamikazes del sistema capitalista. Su objetivo es hacer una obra de teatro con toda la información que van recopilando acerca de temas como la gestión de las basuras, la desertificación, los incendios forestales, la agroecología, la escasez de agua. La parte expositiva que cada cual aporta va acompañada de variopintas respuestas, porque cada personaje representa una posición frente a esta crisis, desde la preocupación agónica y desesperanzada al optimismo evasivo pasando por la búsqueda de proyectos que refuercen la positividad, ofreciendo alternativas que se salgan del camino marcado por tales extremos.

Quiero colapsar a tu lado es teatro documental que parte de una investigación previa (noticias, datos, expertas) para la preparación de la obra y que se utiliza además para vertebrarla. Las protagonistas van dosificando esa información y reflexionando sobre ella. De ahí surgen las emociones que despierta la crisis ecosocial y que se ponen en escena, como puede ser el miedo y la frustración, pero también las incoherencias o la hiperresponsabilidad. Todo ello, además, se muestra huyendo de maniqueísmos y, lo más importante, con mucho humor, que es muy catártico y aligera la intensidad y negatividad que se va acumulando conforme avanza el espectáculo. El público se ríe y disfruta, pero sin perder de vista la seriedad del asunto.

En el escenario vemos dispersos varios elementos que van organizando las escenas y que poseen un carácter simbólico. Un ejemplo es el sofá, ese sitio cómodo (o no) desde el que contemplar el mundo que nos rodea; otro es un váter, ese lugar que nos obliga a parar en este mundo veloz, pero también pozo de desechos que van a parar a lugares lejanos de nuestro hogar. Si no se ven, no existen. Aunque sí para quienes los reciben, como en Malasia, país al que llegan tantas y tantas basuras de Occidente. Siguiendo con el decorado, en el centro de la sala hay una mesa de trabajo que bien podría aludir al asunto, pues los personajes no dudan en ponerse “al tajo” sobre lo que está ocurriendo, cual mesa de operaciones. Pero también se convierte en un escenario dentro del escenario, para elevarse aún más; quizá eso permita una visión más certera. Sobre la mesa cuelga una enorme roca plana que se utiliza como pantalla de proyección. Ahí vemos a nuestros protagonistas en sus pesquisas por el mundo. Y de nuevo la carga simbólica: ese gran peso sobre las conciencias.

La crisis ecosocial alude a dos campos enlazados, la ecología y la sociedad. El medio ambiente está representado con árboles sin hojas, pero también con la alusión a los elementos, como son el agua y la tierra. Los personajes acuden a un recipiente con agua que hay a la derecha del proscenio: mojan sus dedos, sumergen su cabeza. A modo de performance, manejan el elemento invitando a imaginar. Igualmente juegan con el montón de tierra con el que comentan de forma muy poética qué ocurre con los cultivos, con los riegos, con las tierras que se pierden poco a poco. En cuanto a la parte social, esta crisis exige que los cuerpos se pongan en movimiento y así lo hacen, en la búsqueda de respuestas, pero también quedan marcados por el ritmo del tiempo que corre y que obliga a adaptarse. En el baile final, la catarsis se despliega: ¿hay que dejarse llevar? ¿podemos evitarlo?

Durante este mes, en el Teatro Cuarta Pared se han planteado coloquios para completar la representación escénica de Quiero colapsar a tu lado. Siempre apetece comentar una obra al terminar la representación, pero mucho más si esta trata de un tema tan acuciante como este. Este viernes 19 de abril acudía al coloquio Martina di Paula, activista de Juventud por el Clima, de Fridays for future. Este tema atañe a todas las personas que habitan este planeta, sin importar su edad, por lo que la juventud tiene una voz fundamental en este mundo que va a heredar y de qué manera. No obstante, el pequeño espectador no estaba presente en la sala. A partir de 14 años, o incluso antes, el público está plenamente preparado para enfrentarse a un tema que le atañe de forma directa y que se representa con múltiples recursos para hacerlo comprensible.

Quiero colapsar a tu lado es finalmente un canto a la necesidad que tenemos de crear redes, de establecer lazos con personas para poder enfrentarnos a esta crisis que está a la vuelta de la esquina. Así lo dice el título. Si esto va a colapsar, si va a destruirse, mejor estamos juntas. Mucho mejor que solas.

Por Sara Barquilla Guerrero

 

Vista el viernes 19 de abril de 2024 en Teatro Cuarta Pared (Madrid).

FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA

Dirección de escena: Rakel Camacho.
Idea original y dramaturgia: Fernando Gallego, Sandra Arpa, Laura Presa Fox.
Intérpretes: Sandra Arpa, Fernando Gallego, Laura Presa Fox.
Diseño de escenografía y vestuario: Vanessa Actif.
Videoescena: Davitxun Martínez.
Músico compositor y espacio sonoro: Enrique Vaz Oliver.
Iluminador: Carlos Marcos.
Colabora distribución: Carlos M. Carbonell – CREMILO.
Asesor de producción y distribución: Jorge Silvestre Granda.
Fotografía y vídeo: Nacho Goytre.
Diseño gráfico: Elisa Forcano.
Técnico de iluminación y sonido: Carlos Marcos.

Asistente de escenografía y vestuario: Almudena Jorge.
Apoyo en producción: Miguel Frutos.
Construcción de roca: Miguel Ángel Infante (Utilería y Atrezzo).
Confección y diseño vestuario y máscara gorrión: Zaloa Basaldua.
Una producción de: Compañía Nueveuno y La Rueda Teatro Social.

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