Por Natasha Stefan García

Alicia en el País de las Maravillas, la historia de la niña que cayó por la madriguera, del autor británico Lewis Carroll, ha dado paso a múltiples interpretaciones y versiones artísticas, que buscan comprender y dar forma a ese mundo mágico al que es enviada la protagonista. En este caso, la actriz y dramaturga Tilde Knudsen ha creado su propio retrato del viaje al País de las Maravillas. Un reflejo que ha sido galardonado con el premio a la mejor interpretación femenina en FETEN y que ha contado con dos funciones en el Espacio Abierto Quinta de los Molinos durante el mes de noviembre, con motivo del 41º Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid.

La obra, producida por la compañía danesa Asterions Hus, nos permite revivir el mítico relato y acompañar a Alicia -y al resto de habitantes de este mundo fantástico- desde un punto de vista distinto, que bebe de lo onírico y lo conceptual. Así, los diálogos, aunque están en español, son prácticamente inexistentes y la actriz comunica sus emociones al público a través de una inusitada coreografía. Esta consiste en un ejercicio de expresión corporal que denota un claro dominio de la actuación clown y del contorsionismo, mediante el que se relaciona con los elementos del escenario para dotarlos de significado, llegando a mimetizarse con ellos en varias ocasiones.

De este modo, los espectadores hallan momentos de distensión sobre el escenario, en los que Alicia desprende felicidad, diversión e incluso sutileza, pero también observan a una Alicia asustada en ocasiones, llena de desesperación, rabia y desenfreno, en un terreno que resulta siniestro por momentos. Por ello, esta performance no solo refleja pasajes del libro original o sentimientos del plano espiritual, sino que también aborda emociones más primitivas e instintivas, en una reivindicación del yo animal y más salvaje que vive dentro de Alicia.

Por su parte, la escenografía responde a un enfoque minimalista, inundado por el color negro, con un gran número de tubos sobre el escenario -que simbolizan la madriguera- y piezas de utilería clave, que resaltan con un blanco inmaculado y que Knudsen utiliza para cambiar de personaje en apenas segundos. Entre otras técnicas artísticas, destacan la papiroflexia, con la que la artista iba creando distintos accesorios para caracterizarse -con unas orejas para el conejo o un corazón para la reina de corazones, por ejemplo- y el uso de las sombras chinas, mediante las que lograba proyectar con precisión determinados personajes o elementos, entre otros, el gato Cheshire o los mil sombreros del Sombrerero Loco.

En este sentido, pese a tratarse de una obra a la que acudió mayormente público familiar e infantil, lo cierto es que contiene pasajes bastante complejos y que pueden suscitar gran interés en un público adulto, más experimentado en este tipo de género teatral, donde las alegorías abundan y las evidencias escasean. Sin embargo, Knudsen logra establecer un centro neurálgico cómico e interactivo a lo largo de la obra mediante el que consigue llegar a los más jóvenes y mantenerlos atentos, incluyéndolos de forma casi automatizada en el espectáculo. Así, la gran mayoría de los pequeños se dejaron llevar por la historia que la actriz propuso en escena y la siguieron, a lo largo de la extensa madriguera, con la esperanza de llegar a  ese bonito jardín que tanto anhelaba conocer Alicia.

Para finalizar, conviene resaltar que, una vez concluyó la función, los pequeños tuvieron la posibilidad de hablar con la artista e interactuar con el decorado, acercándose más aún a las artes escénicas, para averiguar cómo se configura desde dentro el País de las Maravillas y qué secretos esconde.

 

«Si no sabes a dónde vas cualquier camino te llevará allí» (Alicia en el País de las Maravillas, Lewis Carroll).

Por Natasha Stefan García

 

DATOS TÉCNICOS:

Asistencia a la función el 12/11/2023 en el Espacio Abierto Quinta de los Molinos.

Intérprete: Tilde Knudsen

Vestuario: Susan Marshall

Director: Peter Kirk

Coreógrafa y dramaturga: Tilde Knudsen

Compositor: Klaus Risager

Asesoría coreográfica: Liv Mikaela Sanz

Produce: Asterions Hus

Organiza: Asterions Hus

Edad recomendada: Mayores de 6 años

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