Por Natasha Stefan García

La 16º edición de mi Mi Primer Festival dio comienzo el pasado 4 de noviembre en MK2 Cine Paz para acoger a todos los pequeños amantes del cine y a sus familias en un evento que apuesta por dar un papel protagonista y activo a los más jóvenes. Así, estos días han podido asistir a distintas proyecciones cinematográficas, que, además de constituir una propuesta de entretenimiento especializada y de calidad, ahondan en la diversidad del cine infantil y juvenil tanto en el ámbito de la narrativa como en el de la composición técnica.

Este papel activo de los espectadores se traduce en una misión de gran relevancia: formar parte esencial del proceso de valoración del festival junto al jurado profesional. En otras palabras, la posibilidad de convertirse en auténticos críticos de cine junior. De este modo, fueron muchas las familias las que acudieron cargadas de palomitas a la sala de este cine del centro de Madrid, acompañados por Ana Claqueta, la divertida presentadora y conductora del evento, que nos invitó a disfrutar de “una pantalla iluminada que nos haría soñar”.

Tras cantar a coro las palabras mágicas “¡luces, cámara y acción!”, dio comienzo la película que inauguró el festival: Robot Dreams. Un largometraje de animación del experimentado director español Pablo Bergel, que adapta la novela visual del mismo nombre de Sara Varon. Un libro que, según explicaba Bergel, le cautivó tanto en la primera lectura que le hizo pensar de inmediato en la posibilidad de trasladar aquella historia al séptimo arte en «un sueño del papel a la pantalla».

La acción de Robot Dreams se ubica en un mundo animal de características antropomórficas, en el que las distintas especies conviven y se relacionan como humanos, si bien todavía conservan ciertas cualidades propias de su instinto animal (como mover la cola cuando están contentos). El argumento comienza con la problemática de un perro, que no logra relacionarse con sus semejantes ni hacer amigos. De este modo, el can decide comprar un robot para que sea su compañero y, tras montarlo en una divertida escena al más puro estilo de El monstruo de Frankenstein, el ser de metal despierta. Así, el robot debe aprender cómo funciona el mundo desde cero y desarrollar un código ético propio. Sin desvelar mucho más, la narrativa se centra en la profunda conexión que nace entre ellos y en su fuerza y determinación para superar todos los obstáculos que van surgiendo.

En este contexto, la película explora mucho la inteligencia emocional desde distintos puntos de vista. En ella se reflexiona sobre el miedo a la soledad, los celos, la empatía, la amistad, el fracaso, la muerte, el luto y la superación personal de forma amena y asertiva. Además, establece un marco de acciones que ilustra maldad y egoísmo, pero también bondad y esperanza en una gran macedonia agridulce, que logra sacar muchas sonrisas, pero también emocionar a su público.

Por su parte, lo onírico también cuenta con gran presencia dentro de la propuesta tanto a nivel narrativo como visual, donde la ensoñación conforma nuevos planos de entendimiento muy sugerentes y que muestran diversas posibilidades en un mismo escenario. Así, los sueños se plantean como algo cercano y casi tangible para el robot, que nos permite explorar dentro de su mente y, en especial, de su corazón.

Además, se trata de una película sin apenas diálogos, pero que consigue comunicar emociones complejas de forma orgánica y lúdica sin dificultad. Esto conlleva el entendimiento de contextos complejos y la reflexión crítica del espectador ante determinados episodios. También la banda sonora cobra un papel protagonista, con temas de Alfonso Villalonga que enfatizan con precisión los actos que se ven en pantalla y varios números musicales llenos de magia, entre los que destaca la canción September de Earth, Wind y Fire, que termina consolidándose como la canción cumbre y característica de esta pieza cinematográfica.

A nivel técnico resalta el gran trabajo que hay en el proceso de animación 2D, con un estilo pulido y delineado, que da expresividad y personalidad a los personajes que aparecen. Estos cuentan con gran diversidad y, más allá de configurar distintas razas de animales, la película también muestra heterogeneidad en su construcción, con la aparición e inclusión de muchas variantes que recuerdan y reflejan la sociedad actual.

La velada concluyó con un distendido coloquio en el que Pablo Bergel respondió con gran cariño y profesionalidad a las dudas y curiosidades de los jóvenes críticos, que se mostraron muy interesados en la motivación de los personajes y el proceso de creación.

Sin más, conviene recordar que se trata de una película familiar, por lo que en ella hallamos múltiples referencias también para los adultos. Entre ellas, destacan las analogías cinematográficas a grandes clásicos del cine, que, desde El pequeño espectador, os invitamos a descubrir en la sala de cine a partir del 6 de diciembre.

«El cine era soñar despierto. Dejaba de ser yo y viajaba en el espacio y el tiempo» (Pablo Bergel).

Por Natasha Stefan García

DATOS TÉCNICOS:

Película visionada en MK2 Cine Paz durante la inauguración de Mi Primer Festival el 04/11/2023

Año – 2023
Director – Pablo Berger
Música – Alfonso Villalonga
Guion original – Sara Varon
Compañías – Coproducción entre España y Francia · Arcadia Motion Pictures · Noodles Production · Les Films du Worso · RTVE · Movistar Plus+
Duración – 90 minutos

 

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