Por Luis Pradilla

Una lluvia fina nos acompaña en la presentación de la sexta temporada de Espacio Abierto. 

Agua que cala en la tierra y prepara las semillas  -proyectos, arte, encuentros- que están deseando eclosionar en este lugar.

Apetece abrigarse este día ventoso y, mira por dónde, nada más llegar nos ofrecen un cálido trozo de lana de oveja y una conversación acogedora junto al tapiz que hay a la entrada, un auténtico tótem de historias en lana, seres mágicos, ratones y violines, detalles maravillosos de La Real Lana e Hilandia, que nos proponen para el otoño talleres de narración y tejido, palabras y hebras, filandón.

Se destapa otra temporada este tarro de esencias, emociones y creatividad y por la puerta del Espacio Abierto se cuelan los cambios estacionales y la cultura de una forma tan natural que se sienten la misma cosa.

Todo lo pequeño es en realidad grande aquí, importante, como elPetit, festival que aterriza en primicia con Nius y Spoon.

Y no es el único, porque veremos muestras de unos cuantos festivales más esta temporada en Espacio Abierto, nada menos que el Festival de Otoño, con Entrañas, la Muestra de Cine Educativo MICE, con varias proyecciones y talleres o el festival Pendientes de un Hilo con Start show.

Y qué belleza y cuidado en la programación para los más pequeños de entre los pequeños, música para bebés, danza, un concierto inmersivo y también un taller para bailar las canciones de nuestros abuelos.

Esa delicadeza en tonos pastel no es óbice para que encuentren su lugar también los colores intensos, el rojo bermellón del circo, malabares entre almendros (la Quinta cosecha con Circo Carampa), talleres de vidrio, voz y percusión corporal.

 

Y qué decir de los azules titanio de los talleres de azulejos, los sienas tostados, cálidos y suaves, de las tierras con las que jugar.

Así se nos antojan los frutos de esta nueva temporada que las manos de Beatriz de Torres y su equipo han ido recolectando hasta componer este suculento bodegón de naturaleza viva.

Atención absolutamente especial a los adolescentes y su Mundo Quinta. Cuánto es de agradecer que se ponga el foco en unas edades de Mudanzas físicas y mentales, frecuentemente olvidadas y relegadas a lo virtual. Un espacio y un tiempo para ellos y ellas, una voz, su propio micro.

Importantísimo y bellísimo el encuentro que proponen entre generaciones (Guardianes de la memoria), también desde la filosofía y sus Misterios mortales.

En el escaparate internacional Start show, Alice in wonderland, Julio César, de Chapitô, que vuelve como una tradición o Desde lo azul.

Apetece quedarse por aquí a sentir los ritmos del giro estacional de la tierra, a emocionarse con el valor de los detalles, la belleza concentrada, a disfrutar de este programa trufado con Ritmos animalescos, de los que están y los que llegan, poesía y riesgo, fiesta popular, gozo, tradición y sorpresa, aromas de madera en boca, música de violonchelo en vivo, QMBand, percusión, lagartos que bailan El danzar de las palabras, ciencia y agroarte, instalaciones sensoriales y sonoras que dejan poso, fertilidad.

¡Cuántos desafíos y alegrías al descorchar este espumoso! ¡Salud!

Por Luis Pradilla

 

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