Por Diana Eguía Armenteros

 

Acudimos a ver Federico. No hay olvido ni sueño: carne viva, de la Compañía Proyecto 43-2, en el marco del Festival 7 Villas, celebrado del 3 de octubre al 2 de noviembre en el Real Coliseo Carlos III de San Lorenzo del Escorial. Esta iniciativa busca acercar el teatro a municipios de menos de 20.000 habitantes con un amplio abanico de propuestas. Quizá esta fuera la más polémica de todas en el enclave menos propicio. Prueba de ello fue la escasa asistencia y la salida antes de tiempo de algunos de los miembros del público. La obra, escrita y dirigida por María San Miguel, toca hueso en el asunto de la memoria histórica, que, si bien debería ser un tema de consenso en un estado democrático, aún levanta ampollas en ciertos sectores sociales.

Federico se inscribe en la línea del teatro documental, un género que combina historia, testimonio, poesía y creación escénica para ofrecer al pequeño espectador una experiencia interdisciplinar que cumple, a partes iguales, los objetivos de aprendizaje de las asignaturas de lengua e historia de la enseñanza secundaria. El espectáculo comienza centrado en la figura de Federico García Lorca, abordando tanto su obra como su asesinato en el verano caliente de 1936. La pieza inicia con una exposición pedagógica sobre el poeta y su obra, deteniéndose especialmente en La casa de Bernarda Alba. Posteriormente, se adentra en el tema de las fosas comunes en España. Así, al investigar en la zona en la que Lorca fue asesinado, el público descubre el trabajo del historiador arqueólogo y los testimonios de los familiares que llevan años buscando a sus desaparecidos. Además, y esto resulta especialmente interesante para los profesores de lengua, la compañía incorpora una reflexión sobre las mujeres que pudieron servir de inspiración a los grandes personajes lorquianos, como La zapatera prodigiosa o Bernarda Alba. En el caso de la primera, pudo tratarse de Agustina, una mujer real que fue asesinada y cuyos restos, asimismo, se estaban tratando de exhumar. De este modo, la investigación lorquiana se convierte en un sendero histórico que abarca la memoria viva de este país, así como el trabajo concreto de los historiadores.

La compañía Proyecto 43-2 lleva a escena el resultado de su propia investigación sobre el poeta y su asesinato, fruto del aprendizaje compartido con historiadores, filólogos y vecinos de la provincia de Granada. Parte de la escenografía está, de hecho, compuesta por los documentos auténticos que el equipo ha ido localizando durante su proceso de búsqueda. Sobre el escenario, cajas de plástico donde se albergan objetos, documentos, libros y primeras ediciones de textos de Lorca que han ido apareciendo a lo largo de la gestación documental llevada a cabo por el equipo. Sobre el escenario también se sitúan tres grandes maletas que simbolizan los estratos que aún hoy cubren los cuerpos de los desaparecidos del franquismo, maletas que los tres actores que componen el reparto irán desgranando en forma de arena, huesos y recuerdos.

Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva es en realidad un proyecto que excede su representación escénica, dando lugar a otras obras. Así, la compañía Proyecto 43-2 ha puesto a disposición de los interesados una serie de cinco episodios en formato pódcast, de los cuales ya hay publicados dos: “Pepito del amor. Los susurros de la memoria” y “Agustina. Ellas”. Además, ofrece en su página web un dossier histórico con abundante material para aprovechamiento docente.

Como conclusión, creemos que es pertinente anotar que el punto fuerte de la obra, de cara a su representación ante el pequeño espectador estudiante de secundaria, es que sin duda suscitará un debate necesario en las aulas. ¿Por qué tiene aún España un número indefinido de desaparecidos? ¿Dónde descansan los restos de uno de los más grandes poetas y dramaturgos de la lengua castellana? ¿Sigue siendo tabú hablar de víctimas del franquismo? ¿Debemos romper el silencio que se impuso en muchas familias tras la Guerra Civil? ¿Cómo empezar a emplazar esta conversación con las nuevas generaciones en el contexto actual?

Por Diana Eguía Armenteros

FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA

Vista en el Real Coliseo Carlos III de San Lorenzo de El Escorial el 4 de octubre de 2025, Festival 7 Villas.

Creación, dramaturgia y dirección: María San Miguel

Composición colectiva e intérpretes: Alba Muñoz, Pablo Rodríguez y María San Miguel

Composición musical: Juan Alberto Martínez (Niños Mutantes)

Iluminación: Xiqui Rodríguez

Escenografía y vestuario: Karmen Abarca y elenco

Ayudante de dirección: Sara Velasco

Dirección de producción: María San Miguel

Ayudante de producción: Noe Iglesias

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