Por Natalia Narbón

Tengo la firme convicción de que el teatro contribuye al desarrollo del ser humano, lo sé por haberlo vivido en primera persona y también debido a mi profesión como docente, ya que lo he podido observar en los demás. He visto como las herramientas teatrales dotan a los chavales de seguridad, autoestima, expresión y creatividad.

En mi humilde opinión, el teatro nos hace más libres.

Hace unas semanas tuve la oportunidad de ver una obra de teatro llamado Popurrí el musical. Un espectáculo diferente, teniendo en cuenta la edad del escritor y director del montaje, un chaval de 17 años que guía a un grupo de actores de su misma edad para contar una historia. Nada más entrar al teatro te llega esa ilusión desbordante propia de la edad y una implicación generosa de todos los integrantes de la propuesta.

Popurrí el musical es una idea de Mario Jiménez, que tiene una gran inquietud y motivación por el teatro. Él quiere ser actor y sabe todo lo que implica. A pesar de su juventud lo tiene claro.

popurri

Cuando te encuentras un chico tan joven que quiere ser actor, a veces va relacionado con algo idealizado o equivocado, como la idea de fama, las series de televisión, etc.

El caso de Mario, me hace pensar, que es diferente, quiere vivir cada detalle, sea dulce o agrio, teniendo la certeza de que cada experiencia le llevará a un aprendizaje nuevo.

Mario no sólo quiere actuar, quiere crear y aportar todo lo que pueda al mundo artístico. Entiende que con el teatro podemos llegar a muchos, podemos entretener, divertir e incluso remover con ciertos temas necesarios en la sociedad en la que vivimos.

¿Cuándo empezó a picarte el gusanillo del teatro?

Desde que era pequeño, me acuerdo que iba al parque de atracciones con mis padres y estaba enamorado del teatro de marionetas. Poco a poco fui probándolo y me enganché totalmente a la interpretación.

Por mucho que me digan que no tiene salidas yo quiero dedicarme a esto. Lo tengo muy claro y voy a luchar por ello.

Sobre todo, me di cuenta en bachillerato, nada de lo que hacíamos me llamaba la atención y no me veía trabajando en nada que no fuera esto.

¿Qué crees que aporta el teatro al mundo?

El teatro te da la oportunidad, como diría Meryl Streep, de dar voz a personajes que sin ti no tendrían voz. Lo más bonito es ponerte en el lugar de otra persona. Llegar a comprender mejor a las personas.

¿Y al que está sentado en la butaca que le llega?

Un buen actor comunicará y hará sentir al público lo mismo que estás sintiendo tú como personaje. Quitar problemas, evadirte, quizá una persona tiene un problema en concreto y en ese momento se le olvida porque estás centrado en la historia que te están contando. Como espectador también aprendes a ver las situaciones de distinta manera.

¿Por qué te atreves como director?

Lo bueno es que uno tiene una idea y quieres llevarla adelante. Tienes claro cómo quieres contar la historia.

¿Y por qué te atreves con un musical?

Sin música no se podría vivir. Hay momentos difíciles emocionales, donde la música te puede ayudar a romper a llorar o a reír. La música es fundamental en la vida.

No es tu primera obra…¿Habías escrito antes otros proyectos?

Sí, pero no todas han visto la luz, hay un montón de pasos e inconvenientes que hacen que no sea fácil. Hay que movilizar a mucha gente, el problema de los espacios, de donde mostrarlo, etc.

También haces obras relacionados con temas sociales, hiciste una obra sobre el Síndrome de Asperger.

Quería hablar de una relación, con lo bueno y lo malo. Y pensé que el protagonista podía ser autista. Hablé y me documenté con la Sociedad Asperger y me lancé a contar esta historia.

Quería que la gente conociera cómo funciona la mente de un chico asperger, acercar a la gente esta realidad que existe y la tenemos cerca. Poder comprenderlos más.

La parte creativa es fundamental, en Popurrí hay alguna escena con tintes diferentes en la puesta en escena.

Sí, yo creo que hoy en día todo está inventado, pero uno puede hacer algo para que esa idea cobre un giro diferente y pueda ayudar a contar una historia. La creatividad es fundamental para hacer teatro.

¿Y ahora qué proyectos tienes en mente?

Quiero darle una vuelta más a popurrí el musical, introducir música original y seguir adelante con el proyecto. También prepararme las pruebas de la RESAD (Real Escuela Superior de Arte Dramático)

Muchas suerte Mario, te deseamos los mejor, que sigas con esa ilusión y que te dure siempre.

Por Natalia Narbón