Por Diana Eguía Armenteros

Mumbo Jumbo se hace enorme es la segunda adaptación cinematográfica de una obra del escritor e ilustrador danés Jakob Martin Strid, autor conocido por títulos como La increíble historia de la pera gigante, llevada también al cine. El universo creativo se caracteriza por imágenes disparatadas e insólitas combinadas con personajes sencillos y tradicionales. La adaptación corre a cargo del director Karsten Kiilerich, también danés y veterano de la animación europea. El pequeño espectador, a partir de 3 años, podrá disfrutarla en cines a partir del 18 de septiembre.

La historia sigue las peripecias del joven hipopótamo Mumbo Jumbo, que sueña con hacerse mayor para poder participar en las tareas de los mayores y ayudar a preparar las fiestas. Tras comer una seta mágica, su deseo se cumple de forma inesperada. Comienza a crecer hasta volverse gigantesco. De repente, su cama se vuelve demasiado pequeña, sus rutinas dejan de funcionar y aquello que tanto anhelaba se transforma en un problema. Para recuperar su tamaño original deberá emprender, junto a sus amigos, un largo viaje hasta Siberia y buscar la ayuda de la legendaria Baba Yaga, la célebre bruja del folclore eslavo que habita en una casa con patas de gallina.

Bajo la apariencia de una sencilla aventura infantil, la película aborda uno de los conflictos más universales de la infancia: el deseo de crecer rápidamente y, al mismo tiempo, el temor a perder la seguridad y las ventajas de ser un niño. El relato transmite con acierto esa mezcla de ilusión, inseguridad y desconcierto que acompaña al proceso de crecer. Pese a los sentimientos de angustia que experimente Mumbo Jumbo, la estética de la película es propia del universo infantil, ya que la desproporción física del hipopótamo protagonista respecto al resto de personajes refuerza visualmente la imagen de un niño jugando con sus muñecos alrededor de un mundo convertido en maqueta.

 Lo que, en sus primeros compases, podría parecer una película un tanto aburrida se transforma progresivamente en un film de aventuras lleno de imágenes sorprendentes y memorables: una bañera lacada en verde convertida en globo aerostático, un satélite repleto de golosinas o una enorme taza equipada con una hélice son solo algunos ejemplos de un imaginario visual cómico y preciosista. Esta capacidad para introducir lo extraordinario dentro de una narración sencilla constituye una de las mayores virtudes de la película.

Resulta especialmente destacable el personaje de Baba Yaga, reinterpretado aquí de manera original y humorística. Lejos de la figura amenazante de los cuentos tradicionales, aparece como una anciana excéntrica, despistada y entrañable, capaz de provocar situaciones cómicas sin perder nunca su dimensión bondadosa. Además, ella es quien introduce las mejores canciones de esta producción, que no es un musical, aunque incluye algunos números que amenizan la historia.

La animación mantiene el espíritu de los álbumes ilustrados de Strid a la par que apuesta por un ritmo pausado que permite disfrutar de la narración sin excesos de estímulos. En un panorama dominado por producciones frenéticas y sobrecargadas de efectos visuales, Mumbo Jumbo se hace enorme reivindica una forma de contar historias más tranquila, más poética y más respetuosa con los tiempos de la infancia.

También merece reconocimiento la labor de Pack Magic, distribuidora responsable de acercar esta película al público español. Su apuesta por un cine infantil de calidad, diverso, intercultural y alejado de los modelos más comerciales constituye una valiosa contribución a la educación cinematográfica de los más pequeños. En definitiva, Mumbo Jumbo se hace enorme es una propuesta divertida, imaginativa y llena de sensibilidad, capaz de entretener sin renunciar a la reflexión. Una película que invita a los niños a disfrutar de la aventura de crecer sin olvidar que cada etapa de la vida tiene su propio valor.

                                              Por Diana Eguía Armenteros

Ficha técnica

Título original Da Mumbo Jumbo blev kæmpestor
Animación 3D
Direcció Karsten Kiilerich
Guión Karsten Kiilerich
Basado en un libro de Jakob Martin Strid
Dirección de fotografia Niels Grønlykke
Montaje Hans Perk, Kristian Håskjold
Edición de sonido Horret Kuus
Productora A. Film Production
Producción Anders Mastrup, Horret Kuus
Composición Halfdan E
Producción ejecutiva Anne Kokbøl Jørgensen, Tine Klint