Por Julieta Gómez
(alumna del Colegio Sagrado Corazón Capuchinos de Usera)
La obra de “La Celestina” es un clásico de la literatura española escrito por Fernando de Rojas. Desde siempre en la humanidad ha estado presente la acción de dejarse llevar por deseos como la lujuria, avaricia… incluso en la época que atañe a los finales de la Edad Media.
A lo largo de esta obra se profundizará en estos aspectos gracias al amor obsesivo que tiene el noble Calisto hacia la bella Melibea. Para conseguirlo le pide ayuda a la Celestina, quien iniciará el camino pecaminoso que guiará la continuación de la obra.
La Celestina, más allá de darnos un nuevo dicho popular: “Estás hecha una Celestina”, nos muestra una crítica cruda a los tiempos de Fernando de Rojas, desde los que, al fin y al cabo, no hemos cambiado tanto como pensamos.

Esta interpretación de la obra me parece muy acertada. No es sorpresa que para escritos universales es fácil caer en conclusiones alejadas del significado original (como que Lolita es un libro de romance), y más en épocas tan lejanas.
Así, representar este clásico como una analogía del amor enfermo y los pecados incentivados por deseos de amor o dinero puede configurar una jugada inteligente.
Tengamos muy en cuenta que, mayormente, el público al que va dirigido este espectáculo es adolescente. Poco entendemos el temario de Historia, menos vamos a entender cuestiones filosóficas como los pecados o la línea de amor y obsesión.
Además, a la hora de trasmitírnoslo, no pueden tratarnos como tontos ni como eruditos. Debe haber un equilibrio, uno que logran a la perfección con una interpretación limpia, exagerada cuando la trama exige ironía y seria cuando la trama necesita solemnidad.
Esto se entrelaza con otro punto a resaltar: la duración. Como expliqué al inició, la Celestina es una novela-teatro y no está hecha para ser representada en teatro, aunque lo sea. De hecho, en el hipotético caso de que se reprodujera teatralmente ¡se llegaría a una duración de 13 horas! Esta característica ha provocó que los especialistas creasen un género literario concreto: la novela celestinesca (otro postulado de cómo también ha afectado a la actualidad).
Sin embargo, al acortar el texto hay que ser cuidadoso, ya que si omites mucho la obra en sí no tendrá sentido; si lo dejas y a penas quitas material será más un sermón que un entretenimiento para el espectador recalcando de nuevo que, en muchos casos, es adolescente.
Debo ser sincera y admitir que no puedo ser totalmente objetiva. Yo, al haberme leído el libro antes de observar el teatro, ya tenía la cabeza bastante amueblada y preparada para cualquier salto de trama. Aun así, si me tuviera que poner en los zapatos de alguien que nunca ha ni siquiera escuchado de esta, considero que podrá comprenderlo sin inconvenientes. Todo sigue un hilo muy claro: inicio, problema, desarrollo, desenlace y final.

Por muy buena organización que tenga la obra sin una buena atmósfera de poco sirve. Dos aspectos cruciales en una obra son: la actuación y la escenografía.
Sobre el elenco; en este apartado no me pienso cortar, los actores y actrices lo han hecho de forma magistral. Mis expectativas y prejuicios no me dejaban esperar mucho más de “una simple obra para adolescentes”. Aun así, han superado las expectativas con creces.
Como ejemplo, por mucho que Crimen y castigo se llamara “Las aventuras de Raskolnikov y la malvada usurera” seguiría siendo una gran obra. Igual aquí, aunque parezca solo una excursión más, es mucho mejor.
No es solo elogio vacío, tengo fundamentos: primero, la elección de actores es a conciencia, porque han decidido coger a gente con experiencia y de calidad. Segundo: se adaptan a la obra aunque sea de la Edad Media, ya que emplean el español antiguo de la época (muy difícil de memorizar). Y tercero: tienen presencia y voz.

El siguiente punto a tratar es la escenografía. Al no ser una producción a gran escala no pueden tener el mismo presupuesto en el atrezo y la decoración. Me alegro de que inviertan más en los actores que en el decorado. Se crean tres escenas simultáneas, con el mobiliario: una bandera daba a entender que nos encontrábamos en la España del 1700 y unas sillas (hay que recordar que muchas veces en el teatro unas sillas pueden ser desde un submarino a unas trincheras). Así que no le daré más importancia de la que tiene, pero debo admitir que se las han ingeniado bien.
El elenco iba vestido de época y los peinados y maquillaje iban a la par, mas, solo por la forma de hablar se podía adivinar que el contexto es algún sitio antiguo de España (aparte de gracias a la decoración).
Sobre la iluminación y los efectos de sonido, no tengo mucho que decir. Las técnicas que han utilizado han sido ingeniosas. Es impresionante que hayan conseguido, con dos megáfonos y unas luces, sumergirme tan bien, pero admito es más gracias a actores y puesta en escena.

La opinión de mis compañeros y compañeras me ha sorprendido. No solo se han entretenido mucho, sino que también otros compañeros de cursos superiores admiten recordar la obra y disfrutarla igualmente. Y no me extrañaría que a alguien le haya plantado una semillita para su posible futuro camino de actor.
Aunque no hemos reflexionado tanto sobre su significado, el punto del amor obsesivo ha quedado muy claro, y el humor ha sido un muy buen acompañamiento para digerir mejor esta crítica social medieval. En este sentido, el humor ha jugado un papel importante ya que hace que sea más accesible para este público, además de contener un humor más “burdo” muy presente a estas edades. Y es (para bien o mal) lo que creo que más ha marcado.
En conclusión, La Celestina, tal vez sea por su humor o crítica social actual, seguirá siendo universal. Que sea trasmitido por gente tan apasionada por el mundo del teatro a gente más joven me parece un acto muy importante para la trasmisión cultural de obras de nuestro país.
No dudaría en recomendar a cualquiera de cualquier edad esta obra, porque la disfrutarán tanto si se quedan con el apartado filosófico como con el humorístico.
Por Julieta Gómez
(alumna del Colegio Sagrado Corazón Capuchinos de Usera)
Reflexiones compartidas por estudiantes del CSC Capuchinos Usera que asistieron a la función:
La iluminación te hacía sentir mucho más dentro de las escenas. Por ejemplo, en las que había un poco de magia o avaricia ponían la luz mucho más baja o cuando había momentos donde los actores se emocionaban la luz estaba mucho más fuerte. […]
Es una obra que recomendaría para esas personas que temen al castellano antiguo ya que […] esta obra te hace olvidar esa barrera.
Arianna Jiménez
La escenografía era sencilla y no estaba muy recargada. Esto hacía que la atención se centrara más en los personajes y en lo que ocurría en la historia. Los decorados ayudaban a situarnos en la época sin distraer demasiado.
Laura Horcajo
Esta producción del teatro La Farándula con duración de 1 hora y 30 minutos es ideal para disfrutar con familia, amigos o niños. […]
Una muy buena representación del libro que estábamos leyendo en clase, al salir del teatro mis compañeras y yo comentamos lo mucho que nos había gustado y lo bien hecha que estaba, nos pareció muy buena, porque la obra fue entretenida y estaba bien interpretada. […] consigue transmitir todo lo que quiere expresar, dolor, alegría, amor…
Ángela García
A pesar de que la obra era antigua y los alumnos pensábamos que nos íbamos a aburrir mucho, fue muy entretenida y divertida por todo el humor que tenía. Además, las escenas trágicas nos resultaron emocionantes porque los actores y las actrices hacen muy bien su papel y obligan al público a prestar mucha atención.
Marcos García
Es una obra que consigue acercar al público actual una obra clásica sin perder su esencia. Cómo han hecho cada detalle y la puesta de escena, ayuda a comprender mejor los conflictos y las emociones de los personajes. La historia muestra cómo el deseo, la manipulación y la obsesión llevan a un final no deseado, haciendo que los espectadores reflexionen sobre las consecuencias de las decisiones humanas.
Leonor de la Cruz
Lo que más nos llamó la atención fue el personaje de Celestina, porque es muy protagonista y se nota cómo mueve la historia con sus decisiones. […] Al salir del teatro, muchos comentamos entre nosotros lo curiosa que es la obra y lo cercana que se siente a situaciones que todavía ocurren hoy en día.
Ivana Córdoba
FICHA ARTÍSTICA Y TÉCNICA
Vista en el Teatro Farándula el 15 de diciembre de 2025
- Dirección: Charo Bergón
- Compañía: Compañía Teatral «Julio Pascual»
- Elenco:
- Celestina – Charo Bergón
- Melibea – Sara Vizán
- Calisto – Nacho Sirelll
- Sempronio – Óscar Olmeda
- Pármeno – Martxell Lopetegi
- Areúsa – Miriam Vázquez
- Elicia – Maria Ladera / Carmen Karo
- Lucrecia – Celia Medrano / Rosa Mª Molina
- Escenografía: Jesús Torrado y Charo Bergón
- Vestuario: Jesús Torrado, Charo Bergón y Compañía Teatral «Julio Pascual»
- Fotografía: Edu González
- Producción: Arkham Contents
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