Por Luis C. Fdez. Imaz

Madrid ha estado deslocalizado, parece que hemos estado entre el Trópico de Capricornio y el ecuador, pero del infierno. ¡Madre mía, qué calor! ha sido la expresión más repetida por los españoles en esos días, así que lo mejor fue huir del sol metiéndonos en una sala lo más fresquita y oscura posible.

Dicho y hecho, de la mano del Centro Cultural Coreano, 4 Lunas y el Centro Cultural Conde Duque, bajamos a las profundidades de la Sala de las Bóvedas para viajar al corazón de Corea a través de sus cuentos y de la imaginación.

Iyagui: cuentos coreanos es un espectáculo que adapta dos cuentos de origen coreano: uno tradicional, El caldero mágico, y otro actual, Ola Azul del ilustrador Yoo Jun-Jae y publicado por la editorial Los libros del zorro rojo.

La función comienza a ritmo de lo que suponemos que son janggu, los típicos tambores de reloj coreanos. Con sus frenéticos golpeteos, los miembros de 4 Lunas hacen surgir las figuras planas con movimientos marciales y muy expresivos; altas montañas, frondosos bosques esmeraldas y pequeñas casas tradicionales bailan hasta configurar el escenario del cuento. Mientras, la narradora y la interprete de lenguaje de signos nos cuentan que algo sorprendente está a punto de ocurrir: va a nacer un caballo azul.

Nosotros, desde nuestra posición, podemos ver que los pequeños espectadores están embelesados ante el movimiento de las figuras y muy atentos a la interpretación de las actrices que mueven con soltura y gracia los iconos del caballo y los demás personajes.

La música y el juego de luces nos meten de lleno en la historia y las canciones acompañan la emotividad de la trama en la que afloran mensajes que muestran la verdadera cara de la guerra y enseñan a gritar ¡basta!

Más o menos hacia la mitad de la función, la compañía relaja el drama de Ola Azul intercalando una especie de sainete con el que adaptan el cuento tradicional de El caldero mágico. Con esta breve pieza rompen la cuarta pared, y los pequeños espectadores tienen la oportunidad de participar respondiendo a los personajes del teatro de máscaras mientras ríen ante las disputas de unos aldeanos y un emperador bobalicón por el objeto maravilloso.

Tras las risas queda lo mejor, el drama continúa para terminar de saber qué es lo que le depara el destino al caballo azul.

Sin duda, 4 Lunas ha sabido adaptar y elegir muy bien los dos cuentos. Ambos tocan temas que los más pequeños pueden entender bien y disfrutar pues, aunque son cuentos coreanos, su trasfondo es universal: las consecuencias que sufren muchos por culpa de la avaricia de unos pocos.

Quizá sea por esto, que hemos echado en falta aprender más acerca de las tradiciones coreanas, aunque también hay que decir que toda ella se desprendía del ambiente, la música y las figuras planas utilizadas para la representación.

Por lo que pudimos observar, los pequeños espectadores estuvieron encantados, en cuanto empezó la función se quedaron clavados en sus cojines atendiendo a todo lo que ocurría ante sus ojos. También pudimos escuchar que lo que más les había gustado a algunos había sido la historia del caballo azul, y pensamos que razón no les faltaba, pues padres y abuelos disfrutaron como niños de esta función en la que no faltaron lágrimas y risas.

Por Luis C. Fdez. Imaz

 

DATOS TÉCNICOS:

Vista el 14 de agosto de 2021 en el Centro Cultural Conde Duque dentro del Festival Veranos de la Villa

Dramaturgia, dirección y puesta en escena: 4 Lunas

Texto original: «Ola azul» de Yoo Jun-Jae (Editorial El Zorro Rojo) y El caldero mágico (Cuento popular coreano)

Narradora: Irene González Lara

Manipuladoras: Irene Mariné Menelás y Mari Medina Huéscar

Espacio sonoro e iluminación: Antonio Arenas San José

Diseño de escenografía y atrezzo: Ana Carda Núñez

Diseño de escenarios y figuras planas: Verde Pistacha

Música original: Irene Mariné Menelás y Pedro Mariné

Otras músicas: Paul Mitchell Beebe, MK2, Bobby Cole, Kamil Guszczynski, Adrian Berenguer, Lance Conrad, Audionautix, Aaron Kenny

Producción: Centro Cultural Coreano en España y 4 Lunas

 

otras entradas recientes:

Celeste de Luz, micro y punto

Celeste de Luz, micro y punto

Por Juan Sánchez Gómez El pasado domingo pude disfrutar de Celeste, un espectáculo de sombras de la compañía asturiana Luz, micro y punto. Ese día parecía que en Madrid se habían dejado abierta la puerta del congelador, así que decidí refugiarme en el taller de...

Trash! de Yllana y Töthem

Trash! de Yllana y Töthem

Por Eva Llergo Se puede hacer música con cualquier cosa (si esta “cosa” cae en buenas manos, claro está). Lleva pasando toda la vida, pero ya se encargan de recordárnoslo especialmente los grupos de folk que nos conectan con la memoria viva del pasado y crean ritmos...

Golfa de José Padilla

Golfa de José Padilla

Por Juan Sánchez Gómez Todos recordamos nuestra primera clase de educación sexual o sexología en el instituto. Ese tipo o tipa con pinta de viejoven que llega, da cuatro pinceladas sobre ETS y embarazos, reparte plátanos y preservativos, y se va con la idea de que ha...