Por Mencía Barroso

El festival de Teatralia 2021 por fin llegó a Madrid y viene cargado de grandes obras teatrales y de artes escénicas, entre ellas Miwa: el mágico mundo de Hayao Miyazaki en el escenario del Institut Français de Madrid, un compendio de fuerza, color y movimiento, donde sobran las palabras. Como dice su creadora, la coreógrafa Simmone Rizzo, “hemos diseñado un mundo loco llamado Miwa”.

 Nos aventuramos este jueves a conocer Miwa, una composición francesa de danza contemporánea y videorecreación, inspirada en el universo del cineasta Hayao Miyazaki, basada en la combinación de tres de películas de animación El viaje de Chihiro, La princesa Mononoke y Mi vecino Totoro. Simone Rizzo, coreógrafa de RIDZcompagnie ha conseguido como ella describe “un mundo de narración desarticulada, lleno de giros y vueltas en el que los cuatro protagonistas redescubren esa parte de la imaginación que es el motor de la infancia”.

Comienza la representación, se apagan las luces y sale a escena un hombre con el pecho descubierto que comienza a explorar diferentes posiciones con su cuerpo, hasta que se mantiene estático. Posteriormente aparecen 3 mujeres que poco a poco van encajando en la posición del hombre hasta formar una pieza conjunta. Entonces se proyecta en su pecho una serie de elementos, colores, que parecen brotar desde dentro de él y se van extiendo por el escenario. Tras un rato de proyecciones los cuerpos van poco a poco desencajándose de una forma sutil y delicada.

 A lo largo de la obra salen tres mujeres con diferente vestimenta una en azul, otra en morado y otra en blanco. Cada protagonista representa una heroína de las obras de Hayao Miyazaki, la fuerza de sus movimientos y la manera de llenar el escenario, acompañadas de la música, impregna a todos de una fuerte energía. La danza, los dibujos y la música consiguen transmitir el perfil de las heroínas de las obras de este cineasta, mujeres fuertes, valientes y decididas.

 “¡Venga vamos a reírnos para alejar a los fantasmas!” frase de la película Mi vecino Totoro. El mundo de Miwa va mezclando dos escenas una en la que salen las heroínas y el hombre, y otra en la que salen unos fantasmas que hacen unos ruidos que levantan risas entre los pequeños espectadores. A lo largo de la obra se diferencian y entremezclan dos emociones, una alegre e imaginativa y otra más seria y triste, al igual que pasa en las obras del cineasta, muchas de las cuales se basan en su infancia, donde muestra su gran imaginación y su dura situación familiar.

 A lo largo de la obra también aparece una jaula de metal, la cual hace un guiño a las películas El viaje de Chihiro y La princesa Mononoke. La jaula se mueve a lo largo del escenario, a través de la danza los cuerpos van saliendo y entrando de ella, la jaula representa la opresión y salir de ella la libertad. Esta jaula tiene un papel principal sobre todo cuando sale en escena San la protagonista de La princesa Monoke con una capa blanca de plumas de ave, la obra original trata sobre la lucha entre los guardianes del bosque y los humanos que profanan sus recursos.

 La representación tiene muchos giros, se mezclan las historias y consiguen embelesar al público, trasmitiendo diferentes emociones en cada escena. Si bien es cierto, que la obra, como dijo una espectadora francesa, es “particulier”, una explosión artística que necesita que el espectador se tome un tiempo, reflexione sobre ella y conozca el argumento de las obras de Miyazaki para poder entenderla en profundidad.

 Me gustó mucho el clima que había en la sala, la mayoría del público francés de edades muy heterogéneas que venían con sus amigos y familiares a degustar la obra. Además, me parece necesario mencionar las grandes medidas de seguridad de la sala, con los sitios separados, muy controlada la entrada y salida del recinto y con medición de temperatura. La obra te mantiene atento durante los 60 minutos de interpretación, el vestuario, las luces, las proyecciones, todo ello genera un ambiente muy intrigante, atípico y mágico. A mí como pequeña espectadora el mundo de Miwa me ha fascinado.

 Por Mencía Barroso

 

DATOS TÉCNICOS:

Vista el 15 de marzo de 2021 en Institut Française

 

Dirección artista y coreografía: Simonne Rizzo

Intérpretes: Claire Chastaing, Dalila Cortes, Simonne Rizzo y Benjamin Tricha

Vestuario: Corinne Ruiz

Música: Jerôme Hoffmann

Iluminación: Caillou Michaël Varlet y Baptiste Alexandrowicz

Sonido: Joe Hisaishi

Diseñador:William Bruet

Dirección Técnica: Caillou Michaël Varley y Baptiste Alexandrowicz

Realización de escenografía: William Bruet y Caillou Muchaël Varlet

Realización de vestuario: Corinne Ruiz

Realización de atrezo: Ivan Mathis y KOSKA

Producción: RIDZcompagnie

Fotografías: Christian Varlet

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