Por Mencía Barroso

La magia, el humor y los trampantojos se entremezclan en una pequeña salita del teatro Bululú2120. La imaginación es el arma más poderosa que tenemos, a veces la olvidamos en el rincón de la niñez. Nos da miedo sacarla porque parece que soñar despierto es de locos, cuando realmente es lo que nos diferencia del resto, haciéndonos viajar sin levantarnos de la butaca, sacando nuestro lado más creativo, más humano.

 El sábado me dispuse a ir al teatro, con cierta intriga de lo que me iba a encontrar. Era un sábado soleado de febrero. Confieso que me sentía extraña, la situación actual nos ha arrebatado tanto, que parece que da miedo hasta pasarlo bien. Éramos 4 personas en la sala, tres adultos y una niña de 5 años, pero puedo asegurar que todos acabamos buscando trampantojos con la ilusión de un niño, de la mano del sombrerero. Nos olvidamos de los problemas, de la situación actual y disfrutamos 60 minutos en un clima muy cercano y familiar.

 Nada más entrar en la sala, brota de una cajita de música una linda melodía, que te transporta de un soplido a la niñez. De repente sale Sombrerero nervioso, sin presentarse comienza a buscar como encender el micrófono, se desinfecta las manos y a través de trucos de magia mezclados con el humor, casi sin decir una palabra ya nos tenía a todos atentos entre risas.  La trama es muy sencilla, Sombrerero nos intenta explicar lo que vio una noche en el campo con su padre y su perro, una historia rápida, muy perspicaz y cargada de trampantojos. Seguro que os preguntareis ¿Qué es un trampantojos? Aahh magia.

 Sombrerero, Gorra para los amigos, es un personaje muy gracioso, con mucha magia en sus manos, que a través de una puesta en escena muy simple consigue trasportar al pequeño espectador a diferentes lugares, visitar diferentes películas de la infancia, pero contadas de una manera alborotada, tal y como se acordaba el padre de Sombrerero. Juega con las sombras y las luces, las dimensiones y los colores. Nos muestra la cantidad de trampantojos que aparecen al mirar una nube, un palo, una sombra… a veces debemos concentrarnos y dejar fluir la imaginación para verlos, otros en cambio aparecen cuando menos te lo esperas.

 Fue especial, atípico, un clima muy familiar, donde el espectador no se mantenía sentado en su silla, si no que exploraba el escenario, buscando, imaginando, sorprendiéndose con los trucos de magia, trasportándose al mundo de la fantasía y viendo trampantojos con hilos, vasos, café… Se generó un diálogo abierto, Sombrerero intentando representar lo que imaginó ver esa tarde con su padre, el público entusiasmado diciendo las cosas disparatadas que podrían ser.

 Nuestro sombrerero es Gonzalo Albiñaba, un artista con gran bagaje, que ha recorrido salas de todas España llenándolas de pequeños espectadores. Este ilusionista ha buscado siempre la inspiración fuera del mundo de la magia tradicional, por lo que sus producciones son creativas y diferentes. En 2019 el Jurado del Congreso Mágico Nacional le otorga el título de Campeón Nacional en la categoría “Magia de salón”.  Su obra Nocturna estará en la salita Bululú2120 todos los fines de febrero.

 Una obra sencilla, cargada de emoción, que te llena de ilusión y felicidad. Consigue con pocos objetos captar la atención, gracias a la mezcla de la magia, el humor y las sombras. Una obra muy imaginativa y sorprendente para ver tanto en familia como solo, reir, soñar y renovarte de aire fresco. ¡Un espectáculo de sombras y asombros!

Por Mencía Barroso

 

 

 

 

 

 

 

DATOS TÉCNICOS:

Vista el 13 de febrero de 2021 en Sala Bululú2120

Duración: 60 minutos.
Intérpretes: Gonzalo Albiñana

Autor: Gonzalo Albiñana.

Dirección: Blanca Baltés
Género: Teatro de sombras, magia

Compañía: El imaginario

Edad: A partir de 6 años

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